-Creo que ha empezado a llover...
+¿Qué más da? Ahora, que caiga lo que quiera.

martes, noviembre 29

You're gonna be the one that saves me

    Sienta bien, muy bien, saber que tienes a alguien detrás cubriéndote las espaldas; que si tiene que partirle la cabeza a alguien por ti lo hará sin que le tiemble el pulso, que si alguien te toca un pelo o te molesta las pagará caras... Aunque sea un poco agresivo y en demasiadas ocasiones la ira corra por sus venas a una velocidad de vértigo, sienta bien que se preocupe por ti. Sienta bien él, en su totalidad. No como te sienta una prenda de ropa, no es una bufanda que puedas combinar con una camiseta mona; pero te hace sentirte bien, como pocos lo han conseguido.

Podéis comprobar que he vuelto a cambiar el fondo, por millonésima vez, pero es que el anterior no acababa de convencerme, me parecía muy apagado, demasiado frío (aunque me guste el frío)... Espero aguantar con esa imagen un tiempecillo, hasta que me vuelva a aburrir o encuentre una mejor. ¡Un beso!

domingo, noviembre 27

Yo del pasado, empiezo a odiarte.

  Querida yo del pasado, estoy harta de que te pongas así de tonta. No puedes ver una pastelada americana pensando que no te va a influir; tienes las hormonas desatadas, ¿cómo no te va a influir? Ahora me voy a pasar toda la tarde deprimida pensando lo felices que han acabado esos dos idiotas tan perfectos, altos y guapos mientras estudio con un moño mal hecho y el pijama puesto. 
  Ah, y respecto a lo de ayer... Sí, las dos sabemos que estuvo bien (vale, eso es poco, estuvo genial pero tampoco hace falta exagerarlo demasiado), pero contrólate, que te pones los tacones y pierdes completamente el control de la situación. No piensas y mira como acabas... sí, no estabas mal, y no pasaste frío gracias a la adorable estufa eléctrica parlante que no deja de mirarte,  pero da igual, luego verás que todo fue una completa tontería y que como siempre te adelantas a la situación intentando superarte a ti misma, pero relájate, no es una carrera. Disfruta y punto. Ah, y piensa sólo un poco más, no queremos que la sangre empiece a correr, ¿verdad? Y menos la suya...

domingo, noviembre 20

Idiota.

Vale, lo admito, me agobio si no le tengo a mi lado, si no me hace una perdida cuando vuelve a casa borracho y si no me llama a  las 7 de la tarde. Odio que me haga esperar siempre que quedamos y siempre me digo que es la última vez, que no quiero tener que pasarme más minutos sola en medio de la calle con pintas de idiota por su culpa... pero ¿para qué engañarme? Sé que le voy a llamar siempre que no me llame él, que voy a esperarle el tiempo que haga falta, a soportar sus borracheras y a reírme cuando la guarra de turno nos mire mal; sé que me reiré de sus chistes por muy malos que sean y que se me caerá la baba cuando le vea con esa americana que le da pintas de gangster. Por mucha resistencia que le ponga dejaré que me bese el cuello y me acaricie la espalda aunque acabe mordiéndole la yugular
Soy gilipollas, lo sé, y me lo he repetido una millonada de veces, pero no consigo cambiarlo, y mucho menos si me sonríe el muy idiota cuando me ve.

sábado, noviembre 19

Mierda.

Me sigo volviendo loca con preguntas que por ahora no tienen respuesta... ¿Vale la pena todo esto? ¿Llegará a algún lado? ¿Sucumbirá ante la tentación? ¿Tiraremos todo a la mierda a la primera de cambio?

Mierda. Mierda Mierda.

Una parte de mí me dice que continúe, que merece la pena. Pero la otra me dice justo lo contrario.... Y yo sigo en medio, sin saber si tirar para delante o girar todo 180º, desistir, y continuar con mi monótona vida. 

Mierda. Mierda. Mierda.

¿Por qué no podría tener yo una vida normal, llena de personas normales, con relaciones normales, amigos normales... con todo normal? Sé que yo no soy normal, y eso dificulta bastante las cosas, pero joder, quiero poder salir a la calle sin que cuchicheen a mi espalda o me tiren puñales.

lunes, noviembre 14

Quédate conmigo.

Mentiría si dijera que no tengo miedo. ¿A qué? No es a un monstruo, ni a un asesino en serie. Pero aún. Al futuro inmediato. Sé que soy valiente, y podré aguantar con lo que me echen, pero esta vez creo que todo va a ser diferente a la anterior. No sé si podré confiar tanto en él como hace tiempo lo hice con otra persona. No sé si aguantará a mi lado con todo lo que nos viene encima... Parece que todo está calmado, pero ya le voy advirtiendo: allí, al fondo, se ven oscuras nubes de tormenta, tienen ganas de tapar el sol y cubrirlo todo de nuevo... ¿Qué haremos? Podemos resistir, aguantar la tormenta implacables, y seguir juntos, así todo es más fácil. Pero sin embargo puede que con el primer rayo caigamos de buces contra el duro asfalto, haciendo añicos todo esto que hemos construido sin mucho esmero, pero con cariño...
Ahora dime, pequeño, ¿qué tienes intenciones de hacer? Confié en ti desde el principio, sabiendo que no eras como los demás, por eso te sonreí; pero ¿huirás a la primera de cambio dejándome atrás, bajo la tormenta, sin nada con lo que cubrirme, allí, sola, a la intemperie? Respónde, y no me vale con que me digas que te quedarás siempre  a mi lado. Actúa, joder. 

domingo, noviembre 13

Él, yo, ahora.

Y entonces ahí estábamos los dos, piel con piel, mirada con mirada. En ese momento, nada más importaba. Podía acabarse el mundo, daba igual, nosotros sobreviviríamos a todo, éramos invencibles. A veinte kilómetros de nosotros una mujer lloraba la pérdida de su gato, que tanto cariño le había dado. A dos calles, un hombre chillaba porque su equipo de fútbol había perdido un partido importante. Pero nosotros no éramos conscientes de ello. Todo nos daba igual. Estábamos juntos, ¿qué importaba lo demás? Acarició mi espalda como sólo él sabe, y un escalofrío recorrió mi pálida espalda, le sonreí, me sonrió, y todo lo demás se desvaneció. "¿Estás bien?" Me preguntó el idiota. "Bien, sí, estoy genial" No le puedo decir que me quedaría con él toda la vida, y si no es toda la vida, por lo menos el resto de la noche, que me gusta que me acaricie la espalda y me diga princesa. Me gusta cuando se derrite al morderle el cuello... No nos importa lo que se avecine después, o tan siquiera si va a haber un después.

Toledano (:

Lo bueno se hace esperar, y más aún si le sumas mi mala cabeza. Gracias por estar ahí en cada momento, aunque nos separen tantos kilómetros. En serio, eres alguien muy importante para mí...Dios, esto está empezando a sonar a Metroflog o Fotolog o algo así, y no queremos que sea así ¿verdad?. Pues nada chico, que sabes que aquí te estamos esperando todos con los brazos abiertos, y tienes unos amigos para lo que lo necesites. Además Ron ya tiene ganas de verte. En un mes y medio nos vemos bobo :D

viernes, noviembre 11

pasoidjfqpwoei

Odio tener que decir esto, pero estuve a punto de borrar el Blog. Me duele hasta pensarlo, pero casi lo tengo que hacer. ¿Por qué? Porque una idiota (por segunda vez) se fue de la lengua, y contó su existencia a gente que ni siquiera está autorizada para pensar en mí... Bocazas, eso es lo que es. En el momento que me contó mi querida infiltrada lo que había pasado, estoy segura, de que si la hubiese tenido delante no hubieran quedado de ella ni las muelas. Odio tener que esconderme, y no me importa lo que digan de mí, porque su opinión no cuenta para nada, pero es que si una se entera, irá de boca en boca, y no queremos que todo esto llegue a lo alto de la torre... Dentro de un mes o así, cuando ya haya pasado un tiempo, volveré a abrir esto, odio tenerlo cerrado. T-T

martes, noviembre 8

Señor Tiempo.

Me sobra tiempo para perderlo, para pensar y desvariar, para darle mil vueltas a la misma historia; pero a la hora de la verdad, cuando sólo quiero 5 minutos más, *puf* todo el tiempo que he perdido desaparece, se esfuma. Así de sencillo. Y eso no está bien. Señor Tiempo, te exijo que te comportes mejor conmigo. Sí, comprendo que muchas veces te ignoro, y en el último momento te exprimo hasta dejarte seco, pero hombre, eso también es culpa tuya. ¿Culpa mía? ¿Qué dices? Bueno, puede que en parte igual sí, que te dejo escurrir entre mis dedos como si fueras arena la mayor parte del tiempo, pero eso no es una escusa para vengarse y echar una carrera a máxima velocidad en el momento que tienes que ir a paso de tortuga... Hagamos un trato: Tú corres más en los momentos precisos, y cuando yo lo necesite, que sabes que sólo es una vez a la semana (tampoco es tanto) te expandes en tu totalidad. Sé que te gusta el plan; ahora firma aquí, aquí y aquí pones tus iniciales.