He de admitir que echo de menos tener a alguien a mi lado en los momentos difíciles, alguien que me coja la mano por la calle y me sonría, que me haga reír hasta que me duela la tripa y me calle con un beso. Que me cosquillee la tripa cuando le veo y me abrace como si fuera el último día del mundo. Que sea tan raro como yo, otro incomprendido del mundo...
Me parece que voy a dejar de ver películas romanticonas que me meten mil ideas en la cabeza, eso no me va a traer nada bueno...
Increíble texto, me encanta tu blog :)
ResponderEliminarPD: te sigo :)
Muchas gracias, de verdad ;)
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