-Creo que ha empezado a llover...
+¿Qué más da? Ahora, que caiga lo que quiera.

sábado, marzo 23

Sólo pienso en escribir cuando las cosas van mal, más bien cuando le doy la vuelta al mundo y lo veo del revés.

"Tenemos tanta posibilidad delante a la hora de elegir que es imposible decidir; podemos desear tanto que no deseamos nada."

Tengo mucho más de lo que nunca he deseado: me desean buenas noches y buenos días, no me falta comida ni abrigo, soy más o menos consentida, me hacen reír y llorar; pero nunca es suficiente. 
Vivimos en una época en la que nos dan todo hecho, no tenemos que buscar nada, todo los tenemos al abrir el cajón, o con una llamada. Estamos tan acostumbrados a vivir así que no nos esforzamos para buscar porque ya lo tenemos todo.  Por esto mismo, tenemos todo pero aún así no es suficiente, siempre querremos más, porque el ser humano es así. Siempre desearemos un coche nuevo, ser más altos, más ropa, dinero o tetas. Y esto no es malo, sin embargo el problema está en desear por encima de nuestras posibilidades; asume que mides 1,58 metros y puedes llegar al 1,60 pero no al 1,70. Nos dejamos influir tanto por estos deseos que nos llegan a anular. Porque no llegues al 1,70 no es el fin del mundo
Para poder llevar a cabo nuestro proyecto vital es necesario tener unas aspiraciones pero dentro de la propia posibilidad. Tienes que pensar en algo que te de fuerzas para poder continuar, tienes que tener unas aspiraciones del futuro para poder actuar en el presente en vistas a ello. Estudiar para poder trabajar y comprar la casa de tus sueños.  Hay que tener siempre en cuenta que los actos realizados en un pasado nos llevan a lo que somos ahora, por lo tanto los que hagamos ahora desencadenarán el futuro de una u otra manera.

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